Quedan pocos días para acabar el rodaje y las localizaciones son cada vez más complicadas. Sinceramente, creo que al director le va la marcha. Hoy hemos rodado en un locutorio, en el interior de un coche y en una calle abarrotada de gente y tráfico. Todo esto implica el transporte de la gente y del material.
No os imagináis la locura que es rodar en plena calle de Beni Mellal con un tráfico sin semáforos compuesto por furgonetas, bicis y animales de tiro (mayormente burros, aunque he observado algún caballo desnutrido) y un centenar de curiosos que no debemos cuidar que no se mezclen con los extras ya que éstos últimos van ataviados al estilo afgano.


Aunque la escena era simple pues se trataba de que Olivia y Rafael cruzasen la calle, al final se ha convertido en toda una odisea y ha habido que repetir media docena de veces: cuando no se chocaba un carro con burro con una motocicleta, se cruzaba un niño empujado por una madre queriendo hacerle famoso…en fin, para muestra estas fotos que hago para vosotros.
Y menos mal que contamos con el equipo de DUNE FILMS que sabe cómo manejar a esta gente y también con la ayuda de la policía local, pero aquí el rodaje significa novedad y entretenimiento y nadie se lo quiere perder. Me ven hacer fotos y todos me piden una; yo disparo encantada y se las muestro en la pantallita algo que les chifla, pero luego me vienen con un papelito con su dirección para que se las envíe. Al principio los aceptaba con la promesa de enviarlas pero hoy he contado en mi bolso 25 direcciones!!!!

Otra cosa curiosa es que sonríen para la foto y aquí casi nadie tiene dientes y si los tiene mejor sería que no los enseñasen. Empiezan a tenerlos de color negro desde que cambian los de leche. Pienso que alguien debería cuidar la higiene dental en este país; incluso he visto mujeres guapas y jóvenes que cuando se ríen descubren unas dentaduras con un aspecto tremendo. Es terrible.
Cuando iba a disparar a este grupo de extras, todos me han sonreído (sólo uno tenía todos los dientes, lo juro) y he tenido que decirles que posasen serios como si yo no estuviera allí. Dentaduras aparte, en esta ciudad la gente es encantadora y parece feliz a pesar de lo poco que tienen. Los niños son maravillosos y no paran de sonreír. Me cuenta la gente que su rey, Mohammed VI, es bueno pero yo no tengo muy claro si es consciente de todo lo que falta en sitios como éste.
Las que sí tienen buenos dientes son las moscas de Beni Mellal…¡¡¡ nos os podéis imaginar qué mordiscos me dan en las piernas!!!!
La Intrusa
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on Jueves, Julio 9th, 2009 at 11:49 and is filed under Fotografías.
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En Afganistán que yo sepa no hablan árabe como lenguaje comun, lo usan para determinadas frases y para rezar los que sean musulmanes. En la película se apunta en un momento que son árabes, cosa incierta. Por lo que la ambientación de la película no me parece nada acertada.